3.3 MEJORA CONTINUA
La
mejora continua, si se quiere, es una filosofía que intenta optimizar y
aumentar la calidad de un producto, proceso o servicio. Es mayormente aplicada
de forma directa en empresas de manufactura, debido en gran parte a la
necesidad constante de minimizar costos de producción obteniendo la misma o
mejor calidad del producto, porque como sabemos, los recursos económicos son
limitados y en un mundo cada vez más competitivo a nivel de costos, es
necesario para una empresa manufacturera tener algún sistema que le permita
mejorar y optimizar continuamente.
La
Mejora Continua no solo tiene sentido para una empresa de producción masiva,
sino que también en empresas que prestan servicios es perfectamente válida y
ventajosa principalmente porque si tienes un sistema de Mejora Continua (al ser
un sistema, quiere decir que es algo establecido y conocido por todos en la
empresa donde se está aplicando).
Etapas
del ciclo PDCA de Mejora Continua:
PLANIFICAR:
La dirección, sobre la base de las mediciones, datos e información que posee,
planifica los cambios. A grandes rasgos, en el ciclo PDCA de mejora continua,
esta planificación deberá comprender:
-Identificar
los objetivos que constituyen el objeto de la mejora.
-Determinar
los métodos, recursos y organización para alcanzarlos.
-Definir
los indicadores que permitirán establecer el punto de partida y cuantificar los
objetivos.
De
la planificación deben surgir metas, objetivos claros y específicos, y esto por
dos razones:
-Cuanto
más precisamente definido está lo que se pretende alcanzar, mayor es la
probabilidad de lograrlo.
-Los
progresos sólo se pueden medir con relación a unos objetivos previamente
planteados y cuantificados.
HACER:
Lo planificado se lleva a efecto.
VERIFICAR:
Se evalúan los resultados reales conseguidos y se comparan con los objetivos
establecidos en la planificación. La clave de la verificación está en haber
determinado, con anterioridad, indicadores para la medición de los objetivos.
MEJORAR:
Puede definirse como obtener un grado de rendimiento superior al anterior. Una
vez cotejados los objetivos previstos con los resultados reales, si se alcanzó
lo planificado, los cambios son sistematizados y documentados, es decir,
normalizados.
En
caso de no haberse logrado los objetivos del plan, se analizan las causas de
las desviaciones y se generan las acciones que permitan eliminar las
causas–raíz de esos errores.
El
ciclo PDCA de mejora continua debe incorporarse al modo habitual de trabajar en
la organización, a su propia cultura, siendo asumida como un valor fundamental.
Ha de constituir un estilo de gestión cuya principal característica es que no
finaliza nunca. Y, más aún, un estilo de pensar y de actuar. Emprender acciones
puntuales, destinadas a subsanar determinados problemas, por muy efectivas que
éstas pudieran ser, no es suficiente.
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